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martes, 21 de agosto de 2012

Otra Razón


Capítulo 3


-¿Que dijo él?-, la pregunta de Lara me hizo parpadear y dejar de mirar la parte delante del auto de Adam estacionado a varios metros de la entrada de la escuela
Ese día me llevaría a casa.
Faltaban solo uno pocos pasos para que pasáramos por donde Peter esperaba a mi amiga así que simplemente me encogí de hombros
-Nina, aun estas a tiempo de decir que no iras a la graduación con él.
-¿Por qué haría eso?-, pregunté confusa y mi amiga me miró, apretó los labios antes de hablar.
-Aunque no lo digas sé... cuanto significa aun para ti, prácticamente el baile será su despedida, ¿Estas preparada?, porque si no lo estás podemos quedarnos viendo películas en casa, de hecho hasta puedo convencer a Peter de que juegue a hacer el esclavo.
-¿Y exactamente como me convencerás?-, preguntó su novio mirándola con una sonrisa, Lara entrecerró los ojos y él se despidió besando mi mejilla.
Justo antes de que me girara él habló con la tranquilizadora voz que lo caracterizaba.
-La noche de películas no suena tan mal, piénsalo.

Los quería mucho, nunca podría agradecer el tenerlos, sabía que ninguna distancia rompería el lazo entre nosotros.
Ojala todos los sentimientos fueran tan fuertes.

Finalmente llegué frente al jeep y Adam abrió con una sonrisa en su rostro, parecía haber estado leyendo algo, lo guardó casi al mismo tiempo que yo subía al auto.
-¿Qué es eso?
-Solo algo del equipo-, murmuró encogiéndose de hombros
El equipo escolar había acabado sus entrenamientos hacia dos semanas, fruncí el ceño y me obligué a no seguir preguntando
Ya tenía bastantes dudas en mi cabeza.

Adam había faltado tres días a la escuela, el segundo día no había podido contenerme y había llamado a su móvil, no había contestado y mi corazón había parecido que tronaba en mis oídos, llamé a su casa y su papá me aseguró que él estaba bien que habían tenido que hacer otras cosas pero que estaría de regreso justo hoy, dos días antes de la graduación.
No sabía si debía preguntarle donde había estado o dejarlo pasar.
Durante el camino a casa abrí los labios dos veces, casi formulando la pregunta, me imaginé sus contestación, de hecho una de las miles de contestaciones que ya me había imaginado a lo largo del día.
Mi móvil sonó sacándome de mis conjeturas.

Tardé varios segundos en encontrarlo, sonreí al leer el nombre del llamante.
-Hola Zack-, contesté mientras el auto de detenía en un semáforo en rojo.
Adam miraba hacia su lado de la ventanilla.
-Felicidades Nina, me contó Lara lo de la beca
-Sí, yo aún no lo creo del todo.
-¿Por qué no?, debes empezar a confiar en tu talento, eres buena, vi la fotografía con la que ganaste el concurso, Cinthia dice que en cuanto estés instalada podríamos hacer un viaje rápido para visitarte.
-Me gustaría mucho-, murmuré, sentía los ojos de Adam ahora delineando mi rostro.
-¿Esta ahí?-, la voz de Zack era demasiado alegre
-Si
El auto pronto estuvo cerca de nuestra calle.
-¿Que dijo él?
La misma pregunta que había hecho su hermana, tuvo la misma contestación, un encogimiento de hombros.
-Zack, tengo que colgar, te llamaré-, le dije y Adam se bajó del jeep sin decir ni una palabra.
-Cuídate Nina-, se despidió el hermano de Lara y yo guardé el móvil, la puerta se abrió y bajé del auto mirando tentativamente al chico a mi lado.
-Voy a pasar por ti a las ocho el sábado, ¿está bien?-, preguntó con la voz tranquila, ¿Que esperaba? ¿Una escena de celos?
-Sí, claro

No habría noche de películas. Yo necesitaba mi despedida... con él.



El sábado llegó demasiado pronto. La fiesta de graduación sería en un salón de fiestas cerca del centro.
Contrario a la tradición no habría esta vez atuendos de gala, la idea central de la fiesta era ser nosotros mismos, así que me puse una blusa azul tornasol y unos jeans que mi mama había comprado hace unos días, tenían bordados en los costados combinando perfectamente.
Dejé que me hiciera ondas en el cabello, sonriendo al oírla lamentarse que no llevara un lindo vestido.
Me colgué el dije en forma de cámara que había mandado la tía Alexis como regalo, guardé mi cartera en mi chamarra y salí al porche.

Adam estaba afuera, recargado a un costado del auto, llevaba una camisa blanca con las mangas arremangadas hasta los codos y pantalones de mezclilla.
Sonrió al verme.
Cuando me acerqué, me sentí ligeramente cohibida, expectante, temerosa, ansiosa, todo al mismo tiempo
Él toco con sus dedos  el dije.
-Nin-, su voz sonó baja, casi como si se hubiera escapado de sus labios furtivamente.
Él se inclinó y por un momento las lombrices inundaron mi estómago.
Me dio un beso en la mejilla y se alejó.
Parpadeé de repente sintiendo el frio en mis brazos.

La fiesta estaba animada, el baile era todo un éxito, había un grupo música tocando y bastantes chicos y chicas en la pista, varias mesas con alimentos estaban quedándose rápidamente vacías, habíamos caminado por el lugar buscando a Lara y a Peter pero no estaban por ningún lado, luego dos de los compañeros de equipo de Adam se habían detenido a platicar con nosotros y el tiempo iba pasando.
Les dije a los chicos que iría a hablar por teléfono.

-¿Dónde estás?-, le pregunté a Lara en cuanto contestó.
-Cenando
-¿Donde?
-Es... privado-, se le salió una risita poco característica de ella.
-¡No viniste a la fiesta!-, pude escuchar la voz de Peter al fondo pero no distinguí lo que decía.
-Fui, como cinco minutos, Peter tenía algo preparado después, lo siento Nina, si quieres que vayamos por ti, vamos para allá, pensé que Adam no haría ninguna idiotez, ¿Qué pasó?
Me sentí como una tonta por haber interrumpido, lo que sea que hubiera estado pasando entre mis amigos.
-Nada, solo quería saber dónde estabas, no te preocupes, él no ha hecho nada.

Y eso era parte del problema, practicante Adam no había reaccionado antes la notica de la beca.
-¿Nina?
-Estoy bien, disfruten la noche chicos-, colgué y comencé a caminar de nuevo hacia donde Adam se encontraba.
Me tensé cuando noté que Daisy y otra de sus amigas, se habían unido al grupo, Daisy, la bonita porrista, la que sabía que se había besado con Adam en su auto antes de que comenzáramos a salir, aun podía oír la voz de él cuando le había confesado a ella que se había hecho mi novio solo para no lastimarme.
Ella le quería para sí, lo sabía.
Cuando me acerqué lo suficiente, Adam colocó una mano en mi espalda tenuemente, lo miré y el hizo lo mismo.
-¿Quieres bailar Nina?-, tardé un momento en darme cuenta que la pregunta no había salido de sus labios.
Uno de los del equipo, del que ni siquiera sabía su nombre me miraba con una sonrisa, algo burlona, Daisy estaba a su lado, no era muy difícil deducir las cosas.
Si se deshacía de mí, se quedaría un momento a solas con Adam.
¿Qué más daba?
Me iba a ir y él parecía haber rápidamente entendido eso, lo aceptó, lo superó, fin de la historia
Extendí un poco mi mano pero Adam sujetó mi cintura.
-Creo que no Brett
Nos alejó hacia la pista y colocó ambas manos en mis caderas mientras yo ponía las mías en sus hombros, la canción no era tan lenta pero no me importó
-¿No puedo bailar con nadie más?
-Él no quería bailar contigo, quería quedar bien con Daisy

¿Se oyó tan mal como se sintió?
Bajé los ojos y miré la pequeña cámara colgando de mi cuello
-Ven

Salimos del área cerrada del salón hacia un amplio jardín, había unas pocas mesas con alimentos y algunos chicos y chicas en parejas, demasiado ocupados para notar algo más.
Nos alejamos lo más que pudimos de la música.
-¿Dónde está Lara?-, preguntó él llamando mi atención, me giré para verlo y sonreí
-Ocupada-, solté una risita y él sonrió entendiendo, su mano se alzó para sujetar un mechón de mi cabello castaño, alcé mi mano y lo alejé.
-No me gusta, no me gusta que me toques el cabello-, expliqué ante su ceño fruncido
-¿Por qué?
-Te vi hacer lo mismo a Daisy, antes… cuando estábamos “juntos”, sé que no hay nada malo en eso, simplemente yo... no me gusta-, murmuré y él dejo caer la mano sin decir nada durante un largo momento, después sujetó una de mis manos y la llevo a su rostro presionando mi palma contra su mandíbula.
Eso me hizo sonreír.


-¿Cuándo te vas?-, preguntó Adam en voz baja. Me sorprendió que hubiera sacado el tema
-No lo sé
Miró hacia la pared detrás de mí, casi distraído.
-Estaba pensando en que podríamos compartir viaje, es un largo camino hacia el norte del país.
Su tono de voz fue casual, parpadeé mirándolo, las palabras tratando de hacer eco en mi cabeza, él me miró por fin y presionó más la mano contra su rostro, sin siquiera pensar me acerqué, estrechándolo contra mí, mis brazos envolviendo su espalda.
-¿Cómo?-, pregunté contra su camisa.
-Busqué las opciones de carrera lo más cercanas a ti, estaba a tiempo para presentar examen en dos universidades, por eso falté a la escuela.
-¿Y si no te aceptan?
-Esperaré y lo volveré a intentar-, dijo y sentí como se encogía de hombros, cuando me separé de él algo apenada por mi efusivo gesto, Adam sonrió, como el amigo que había conocido siempre y como el "algo más" que había sido después de que hubiéramos terminado.
Mis ojos se nublaron
-¿Por qué harías eso?-, pregunté antes de poder detenerme.
-No voy a desaprovechar mi oportunidad Nina, aún tengo la esperanza de que algún día vuelvas a mirarme como antes. Papá está de acuerdo.
Quería decirle que lo quería, quería decirle que podíamos intentarlo de nuevo, pero las palabras no salían.
No era el momento
Adam resolvió mis dudas, no se necesitaban palabras en esta ocasión
Se inclinó y esta vez sus labios tocaron los míos, tan tersos y firmes mientras sus manos me acercaban hasta tocar su cuerpo, un estremecimiento de placer cruzó por mi espalda, las lombrices inundaron mi estómago mientras él pedía permiso contra mi boca y yo lo dejaba entrar.




miércoles, 20 de junio de 2012

Otra razón


Capítulo 2



No estaba feliz, era lo más increíble y absurdo, quería de nuevo sentir esa sensación de estar volando y de estallar de alegría, ¡Me habían dado una beca!, ¡UNA BECA!, cuando había contestado el teléfono y recibido la noticia había parecido la mejor noticia del mundo.
Ahora no estaba segura.
Recordaba el rostro de mis padres cuando había bajado de mi habitación, gritando las buenas nuevas. A pesar de que eran ellos los que me habían comprado mi primera cámara fotográfica, no parecían muy entusiasmados con la idea de que fuera a estudiar fotografía como proyecto de vida.
Me hacía sentirme engañada, dolida.
Les había explicado todo, desde el concurso escolar del que Peter me había hablado y el que había ganado, la forma en que el Centro universitario de Arte, Arquitectura y Diseño se había interesado en mí.
-Tenemos que pensarlo
Y aunque me doliera admitirlo tenían razón, al hablar con ellos me di cuenta que tendría que dejar de verlos, de estar con ellos, alejarme de todo lo que amaba, mi familia, Lara, Peter... Adam.

Adam

-Nina, toc, toc-, llamó Lara mientras yo parpadeaba mirando su cara tan familiar, tan querida, sabía que después de la graduación ya no la vería tanto, a diario, pero ella y Peter ya tenían ficha para la Universidad, no tenían que mudarse, no tenían que dejar nada atrás.
-Lo siento-, murmuré y Peter sonrió, un dejo paternalista en el gesto, como si conociera mis pensamientos.
-Tienes talento, no deberías desaprovechar la oportunidad-, me dijo sincero y yo le sonreí o intente hacerlo, Lara lo miró de reojo, casi molesta
-Te extrañare mucho-, admitió mirando su emparedado a medio terminar
-Aún no se si iré-, le recordé
-Claro que iras, te extrañaré horrores y quizás te odie un poco por eso, pero después de años de verte cargando una cámara para todos lados, ¿crees que puedes simplemente dejarlo?, tus papás lo saben, están en etapa de negación-, afirmó mi amiga y bufó bajito dando otra mordida a su comida, Peter le tomó la mano que tenía libre y Lara la presionó por un momento antes de levantarse e irse de la cafetería.


-No debería ser así-, dije en voz baja con un nudo en la garganta
-¿Así como?, es difícil separarse de las personas que amas pero los cambios en la vida son inevitables, sé que aunque te extrañaremos y tú nos extrañaras, no nos olvidaras, no te dejaremos.
Parpadeé limpiando las lágrimas que de repente se agolpaban en mis ojos
-Me alegra saber que te tiene.
-Sí, no podrá deshacerse de mil-, sonrió él haciendo que sus lentes se movieran un poco.
Me levante despidiéndome y salí hacia el pasillo limpiando la esquina del ojo derecho.

***

-Nin, ¿pasa algo?-, preguntó Adam muy cerca, levanté el rostro para encontrarlo a un palmo de distancia, el ceño fruncido ante mis ojos llorosos.
-No, es solo... tengo que ir a casa-, le dije de repente con el pecho hundido, la idea de dejarlo atrás me parecía insoportable, a él más que a nadie, algo injusto, casi inmaduro, yo misma nos había puesto a "prueba", pidiéndole que me conquistara y no iba a ser posible.
Me alejé ignorando su llamada, mi nombre en sus labios y volví a limpiarme los ojos.

Esa tarde hablé con mis padres, hubo lágrimas y sonrisas, amor y apoyo, mamá me dijo que había hablado con la tía Alexis, sabía que ella había jugado a mi favor, según mamá la tía les había recordado que en menos de tres meses yo sería mayor de edad, los abracé diciéndole cuanto los quería, extraño que no lo dijera más a menudo, una lección que no olvidaría, me dieron mil recomendaciones, todas las que prometí cumplir, llene los formularios, la beca incluía alojamiento así que solo debía llenar bastantes hojas con datos y aceptación de términos, al final antes de dar enviar mi dedo quedo suspendido sobre la tecla de mi portátil.
Cerré mi mano en un puño, miré la hora, ¿era demasiado tarde?

***

Tan solo un vistazo al porche me traía recuerdos, viejos y nuevos, un poco dolorosos, un poco hermosos, un poco confusos.
Cerré los ojos un momento y respiré hondo, ordenando a las lombrices en mi estómago calmarse.
Toqué la puerta dos veces y esperé un momento sujetando fuertemente el aza de mi bolso.

-Hola Nina-, saludó el señor Spencer al abrir, le sonreí aun un poco apenada, como cada vez que lo veía, era la ex novia de su hijo pero él seguía sonriéndome con cariño, además Adam me había contado que tenía pensado casarse con su novia, después de la muerte de su esposa, se merecía ser feliz pero sabía que Adam aun sufría por eso, de un modo que no alcanzaba a comprender del todo.
-Hola señor Spencer, ¿esta Adam?-, pregunté mientras él asentía invitándome a pasar
-No, yo... ¿puedo esperarlo aquí?
Él me miró un momento antes de volver a asentir y emparejar la puerta, llamando a su hijo.

Adam salió en menos de lo que esperaba, con el cabello algo húmedo, deseé pasara mis dedos por los rubios mechones, luego recordé el motivo de mi visita y cerré mis manos, fuertemente.
-Hola Nin-, me sonrió y se acercó para darme un beso en la mejilla, me alejé antes de que lo lograra, me giré dándole la espalda.
-Sé... sé que te dije que tenías una oportunidad, yo...
Sus manos tomaron mis brazos y me giraron, sorprendiéndome no pude alejarme del suave beso de sus labios a los míos, luego se separó un poco mirándome.
Había una especie de dolor en sus ojos azules, una especie de pánico que me hizo abrazarlo.
-Quería nuestra oportunidad, quería que me alcanzaras, lo quería, lo juro.
Me acarició el cabello suavemente y aquel gesto trajo un recuerdo doloroso, había visto hacer el mismo gesto, sus dedos en el cabello de otra chica, mientras yo había sido casi invisible, un recuerdo prueba de que a pesar de mis deseos, aún había mucho camino que recorrer entre nosotros y no quedaba tiempo.

-Sé que quizás no pueda pedirte que me cuentes todo, pero quisiera saber Nin
Miré hacia mi bolso y saqué una impresión de la carta que me habían enviado informándome de las bases de la beca, la tomó algo confuso y la leyó, con cada segundo que pasaba sus manos caían un poco, su boca formó un línea, cerró los ojos un momento y después me miró.

Sonriendo, aunque no de verdad, lo conocía mejor y sabía que solo era una mueca.
-Felicidades-, dijo a media voz y yo no supe que más hacer más que tomar la carta de sus manos, molesta, herida.
No era lo que esperaba oír.
Era el único que no me había dicho que lo pensara, el único que no me había dicho sobre la separación, que me extrañaría, que no quería que me fuera lejos.
-Tengo que irme-, murmuré tragando el nudo en mi garganta y me giré hacia la calle, su voz me detuvo, baja y cercana.
-Nina, espera
Me detuve, mirándolo nuevamente, sin saber muy bien que decir, Adam se pasó una mano por su cabello y pareció jalarlo un poco.
-Solo contéstame una pregunta, ¿Quieres ir?

Irónicamente nadie me había preguntado eso, nadie.

-Sí-, la palabra fue un susurro apenas audible, me hizo sonreír y mis ojos se llenaron de lágrimas, tan fácil y tan difícil a la vez
-Nunca te gustaron los cambios-, afirmó acercándose, tocando mi mejilla, de pronto un deseo profundo se extendió por mi piel, quería besarlo, abrazarlo, quería estar con él de nuevo, íntimamente, tan cerca como no fuera posible.
Pero él alejó su mano y el momento pasó
Nos miramos a los ojos y deseé que dijera algo más, escuchar las palabras que harían todo más difícil pero a la vez que harían mi corazón latir rápidamente.

No te vayas

No lo hizo, no dijo nada y una parte de mí sabía que eso demostraba que él creía en mi talento, pero la mayor parte se inundaba de los meses pasados, los recuerdos, el dolor, me alejé despidiéndome sin mirarlo. Sujetó mi mano de pronto, con suavidad.
-Aun te llevare al baile, ¿verdad?-, preguntó y yo sonreí imitando su mueca de hacía solo unos momentos
-Claro

Tiré de su agarre y por un momento él no me permitió zafarme, sus ojos fijos en nuestras manos, después sonrió y me liberó, me alejé rápidamente creyendo escuchar una maldición, giré el rostro pero en el porche Adam ya no estaba.


Cel.

viernes, 6 de abril de 2012

Otra razón

Capítulo 1


-Entonces, ¿regresaste con él?-, preguntó mi tía Alexis al otro lado de la línea, me alejé el teléfono de la oreja y le di mi mirada más exasperante, llevábamos hablando casi una hora y ella seguía repitiendo la misma pregunta.
-No-, dije simplemente y ella se rió
-Nina, acabas de decir que le diste otra oportunidad-, argumentó y yo rodeé los ojos.
Regularmente me encantaba hablar con ella, era mi confidente.
Además de mi mejor amiga, Lara, solo la tía Alexis sabía sobre mi historia con Adam, mi ex.
Esta era una de las pocas veces que me arrepentía de contarle todo.
-Sí, le daré otra oportunidad-, le repetí y ella bufó a través de la línea.
-Cariño has hecho que me haga pelotas-, se quejo y yo sonreí.
-¿Tú crees que voy a creer eso?, me has entendido desde hace rato-, le repliqué y ambas nos quedamos en silencio un momento.
Creía sinceramente que ella entendía mejor que yo la situación.
Aún estaba confusa por todo lo que había pasado en las últimas semanas.

Adam Spencer había sido mi vecino y amigo desde que tenía memoria, no era de sorprender que me hubiera declarado en nuestro último año de preparatoria, reuniendo todo el valor que pude confesé mis sentimientos y le pedí que fuera mi novio hace casi seis meses. Él había aceptado.
Aunque no por las razones correctas.
Como amigo no había querido lastimarme y había "omitido" explicar que sus sentimientos y los míos no eran los míos, al menos, no en esos momentos.
Ahora el me quería y sabía que no mentía pero aun así no estaba segura de querer volver a sufrir.
¿Cómo podría explicarlo?
Era como estar esperando desde una distancia considerable, esperando.
Sabía que Adam no era el mismo, lo conocía de toda la vida, podía decirlo a ciencia cierta, después de nuestra ruptura y de...todo lo que había pasado entre nosotros ahora él correspondía mis sentimientos, era maravilloso y terrorífico al mismo tiempo.
Exactamente por esa contradicción era que aún no habíamos regresado, estaba dispuesta a dejarle acercarse pero aun no quería echarme a sus brazos, no podía, así que le había pedido que me reconquistara.
-Está bien, lo admito he entendido a la primera y me parece una idea genial, pero estoy preocupada cariño, me estoy asegurando que tú lo entiendas, que estés preparada por si él no puede llegar hasta ti de nuevo en esta "etapa” que los dos van a empezar-, confesó mi tía atrayendo mi atención y sentí un escalofrió al oír mis temores en voz alta.

¿Y si ya no había mas historia entre nosotros?

Negué con la cabeza alejando el pensamiento, yo lo quería, a pesar de todo y el me quería, de eso no tenía dudas, irónico que eso no bastara por ahora, pero era un buen comienzo.
Había mucho que reconstruir.

-Estaré bien tía, entiendo los riesgos -, le confesé casi en una voz demasiado baja para que ella lo escuchara pero lo hizo, después de repetirme que siempre estaba a una llamada de distancia colgó despidiéndose con su habitual alegría.

Dejé el teléfono en el buró al lado de mi cama y miré las fotografías esparcidas en mi cama, amaba la fotografía, capturar las imágenes y poder guardarlas por siempre, había varias de Lara y Peter, mis mejores amigos, solo yo sabía que desde hace una semana eran novios, estaba feliz por ellos.
También había una de Lara con su hermano mayor, en la fotografía los dos se abrazaban juguetonamente, la había tomado antes de que Zack volviera a la universidad, le había prometido la última vez que hablamos por teléfono que la próxima vez le tomaría una junto a Cinthia, aunque tuviera que ir hasta allá y conocer por fin a su novia.
Finalmente me concentre en las fotografías que tenia de Adam, mi favorita, la de él sentado en la entrada de su casa estaba algo arrugada, como si la hubiera estado sujetando mucho tiempo.
Lo había hecho.
Tomé la foto y tracé las facciones de su rostro.
-No puedes fallar Adam, no lo soportaría-, murmuré en voz baja.

***

Encontré a Lara esperándome en la entrada de la escuela, bajé del jeep de Adam y me despedí con la mano mientras él sonreía y me aseguraba que nos veríamos a la salida para volver a casa.
-Vete antes de que ella haga algo-, bromeó mirando a Lara
Sonreí  y alcance a mi amiga que nos veía con el ceño fruncido.
-Todavía no sé por qué dejas que te traiga-, me regañó mientras yo sonreía, ella aun no perdonaba a mi ex.
-Fue un trato entre los dos, él quería pasar tiempo conmigo, así que dos días a la semana me trae y los otros Peter y tú me recogen, ¿cuál es el problema?-, pregunté inocentemente y ella me entrecerró los ojos.
-El problema es que estas a un paso de volver con ese tonto, así de fácil, después de todo lo que te hizo sufrir-, gruñó ella y yo sonreí
-Lara, ya hemos discutido esto antes-, le dije poniendo un gesto de aburrimiento y ella me aventó juguetonamente.
-Estoy preocupada-, admitió

Al parecer todos lo estaban

-Hay veces en las que necesito que solo estés ahí, quiero intentarlo, quiero que él lo intente, apóyame-, le pedí y ella rodeó los ojos antes de abrazarme.
-Claro Nina, siempre

Caminamos hacia la primera clase en un silencio cómodo, estábamos a solo unos pasos del salón cuando mi amiga comenzó a maldecir en voz baja.
-¿Qué?-, pregunté divertida, Lara solo hacia eso cuando estaba muy molesta.
-¿No crees que los bailes de graduación ya deberían de pasar a la historia?-, preguntó mirando el cartel en la pared opuesta.
Faltaba solo una semana y media para que las clases terminaran, fin de la preparatoria y que cada uno siguiera con su camino.

Quizás por eso todos estaban tan preocupados de que Adam siguiera alrededor, comenzábamos de nuevo y luego ¿qué?, ¿nos separábamos de nuevo?
Alejé el pensamiento nuevamente y no pude evitar sonreír ante la mirada asesina de mi amiga.
-¿Peter te llevara al baile?-, pregunté divertida
-¡Puedes creerlo!, no me preguntó, simplemente me avisó que iríamos.
Entramos al salón pareciendo enfermas mentales, yo reía como loca y ella deseaba en voz alta que su novio perdiera el cabello antes de los treinta y que sus ojos necesitaran lentes de botella.
Nos separamos para la segunda clase y no volvimos a hablar sobre el baile o la graduación hasta el almuerzo, me senté junto a ella mientras esperábamos que Peter se uniera a nosotras.
Miré como Adam me observaba sentado con otros chicos del equipo de futbol al otro lado de la cafetería, cuando le sonreí tenuemente me devolvió el gesto aunque parpadeó y alejó la mirada.
Tragué la sensación de culpabilidad, él me había pedido sentarnos juntos en el almuerzo pero yo me había negado, nunca lo habíamos hecho, suponía que a Lara no le agradaría la idea, pero sobre todo me había negado por que aún no estaba preparada para acortar nuestra distancia en cosas tan insignificantes (pero a la vez tan importantes para mí) como esa.

Mi tía Alexis tenía razón, no estaba segura de entender hacia donde nos dirigíamos.


-¿Iras al baile?-, preguntó Peter a mitad de mi emparedado.
Lara le dio un codazo a su novio y yo sonreí.
-No lo sé-, me encogí de hombros y él asintió fulminando con la mirada a su novia aunque pareciendo algo incómodo, dándose cuenta de lo que dejaba entrever la pregunta.
Saqué mi cámara y les tomé un foto cuando ambos empezaban a discutir sobre las muestras de "afecto" de Lara, los dos comenzaron a pedir la foto en cuanto la revelara y pude desviar el tema eficientemente.

***

Me dirigí hacia el jeep de Adam y sonreí cuando él me encontró a medio camino.
-¿Cómo estuvo el día?-, preguntó y yo sonreí.
-Lara se vuelve loca cada que ve uno de esos poster del baile-, le dije y el rió conmigo mientras nos subimos al auto y salíamos de la escuela.
Saqué la cámara de mi bolso de nuevo y comencé a buscar imágenes interesantes a lo largo del camino mientras él ponía la radio a un nivel bajo.
Así habían sido nuestros recorridos desde la mañana que le había dicho que tenía su oportunidad.
Lo cierto es que estábamos en un punto muerto.
Bajé la cámara a mi regazo y traté de encontrar un tema de conversación, tal vez el último trabajo para mate...
-¿Quieres ir al baile conmigo?-, preguntó mientras yo parpadeaba, lo miré mientras él me observaba fugazmente antes de concentrarse en el camino, con las manos sujetado fuertemente el volante.
Varias respuestas me pasaron por la cabeza pero solo pude exclamar un tenue:
-¿Por qué?
Él se rió como si de alguna forma tuviera que sacar la tensión evidente de su cuerpo.
-Porque quiero ir contigo, cerrar ese ciclo a tu lado y por qué no soportaría la idea de que… fueras con alguien más-, explicó y yo me quede en silencio mirando las casas de aspecto familiar a ambos lados de la calle.
Adam estacionó el jeep fuera de mi casa, apagó el motor y la radio dejándonos en silencio.
Esperando mi respuesta.
Le miré y por un breve momento pensé en cómo sería si aun fueramos novios y yo no me hubiera enterado de nada.

“Pensar siempre en el pasado no te permite pensar en el futuro y disfrutar el presente”

Recordé las palabras que mi tía Alexis había dicho días atrás y respiré hondo mirándolo, Adam parecía casia adorable, esperando tenso y nervioso, me picaron los dedos por tomar mi cámara del regazo y capturar su perfil pero no lo hice.
-Sí, iré contigo-, le contesté y luego sonreí sintiendo las lombrices volverse locas en mi estómago.
Adam me miró mientras su rostro se iluminaba en una sonrisa casi sorprendida como si hubiera esperado que me negara.
-Yo… te veo mañana-, le dije apresuradamente antes de inclinarme y besar su mejilla, iba a abrir la puerta y bajar del auto cuando él me detuvo,  me giró de nuevo con cuidado, pensé que me besaría sin más pero se quedó quieto a un palmo de distancia, mirando mis labios.
Alzó la vista y se encontró con mis ojos.
-Antes nunca pensaba en besarte... cuando comencé a fijarme en tus labios, a soñar con ellos, sabía que no era bueno-, confesó y se acercó solo un poco como pidiendo permiso.
Era la primera vez que él intentaba besarme después de nuestra última noche juntos, esa que estaba grabada a fuego en mi mente, había sido nuestra despedida y nuestro nuevo comienzo, una locura, ya que mi mejor recuerdo juntos era cuando en realidad ya no estábamos juntos.

No era el momento de pensar

Asentí lentamente y él se acercó por completo, colocando una mano en mi nuca mientras sus labios acariciaban los míos, los roce como si pudiera dibujarlos con los suyos y después lentamente pido permiso para entrar en mi boca, abrí los labios parcialmente y acaricié su cabello mientras nos besábamos profundamente.
Me separé mientras él  acariciaba mi nuca, resistiéndose a soltarme.
-Adiós Adam
-Te quiero Nin-, se despidió como lo venía haciendo desde que habíamos decidido tratar de comenzar de nuevo.

Cel.